
Oración y servicio
El Templo Bahá’í encarna dos aspectos esenciales e inseparables de la vida, la oración y el servicio a la humanidad. Invita a sus visitantes a inspirarse con nobles principios a fin de contribuir al progreso y bienestar de toda la sociedad.
Alimento para
el alma

Así como el cuerpo necesita nutrirse para su normal desarrollo, la oración provee sustento y salud espiritual. La oración es alimento para el alma, aporta frescor al corazón y lo limpia, purificándolo de apegos egoístas. La conversación de cada alma con su Creador, íntima y sin intermediarios, ofrece la oportunidad de pedir Su ayuda, reflexionar sobre la vida, buscar guía o simplemente expresar amor y agradecimiento.
El impulso de servir a otros brota de manera natural cuando el corazón siente amor. Tal como el propósito de una vela es entregar luz, el alma fue creada para entregarse en forma generosa a los demás. De esta manera, cualquier labor realizada en espíritu de servicio se convierte en una oración. Los templos bahá’ís simbolizan esa unión entre la oración y el servicio, dos aspectos esenciales e inseparables de la vida.
¡Por lo tanto, esforzaos para que vuestras acciones día a día lleguen a ser hermosas oraciones! Volveos hacia Dios, y procurad hacer siempre aquello que es justo y noble.
Escritos bahá’ísDescarga libros de oraciones
Se han dispuesto libros de oraciones bahá’ís para quienes lo deseen, en la entrada al Templo. También puede descargarlos en los siguientes enlaces (PDF):

Servir, una expresión de amor
Desde el nacimiento de la Fe Bahá’í en el siglo XIX, un número creciente de personas ha encontrado en las enseñanzas de Bahá’u’lláh una visión para un mundo mejor. Muchos han obtenido percepciones de estas enseñanzas y tratan de aplicarlas a la vida individual y colectiva, como una manera de contribuir a la realización de Su visión para la madurez de la humanidad.
Los bahá’ís comparten el objetivo de servir a la humanidad y perfeccionar sus vidas de acuerdo con las enseñanzas de Bahá’u’lláh. La comunidad a la que pertenecen se empeña en cultivar la esperanza sobre el futuro de la humanidad, fomentar esfuerzos nobles y celebrar los empeños de todas las personas que trabajan para promover la unidad y aliviar el sufrimiento.
Servir es una expresión de amor hacia nuestro Creador. Las capacidades de cada persona logran su más alta expresión cuando se ponen al servicio de la sociedad. Así, el servicio que se hace con desprendimiento, pureza de intención y alegría nos transforma y nos permite estar más conscientes de las fuerzas espirituales que nos rodean.
El mejoramiento del mundo puede ser logrado por medio de hechos puros y hermosos, por medio de una conducta loable y correcta.
Escritos bahá’ís
